Gracias mi pequeña Mariana, gracias por escogerme como madre, por reconocer mi cara y sonreírme, Te amo tan profundamente que mi amor propio se fusiona con el que siento por ti y bailamos abrazadas. Te veo dormir y mi vida cobra sentido, todo lo que soy, todo lo que fui, todo lo que seré tiene una razón y estas aquí.
Nuestras aventura apenas comienza, te amo.