sábado, 1 de agosto de 2026
Shh
shh
El silencio es el idioma del tiempo. Se expanden palabras, sonidos canciones. Pero la edad trae silencio, soledad. Paz.
Lo que fue, lo que gritaba ahora es un perro echado en el tapete . Estoy quieta esperando que el mundo pase, y si pasa más rápido de lo que pensé. Yo solo soy una estrella viendo como órbita la vida, administrando y supervisando. Sin ninguna idea de lo que hago.
Ahora solo contemplo. Las emociones me atraviesan pero no me tumban. Soy un árbol viejo que se petrifica pero que el aire hace mover sus ramas. Sigo ahí, tengo algo que decir, pero prefiero callarme. En toda mi no había deseado tanto el silencio. Parece que el ruido de afuera es suficiente, parece que no hace falta más gritos, ni más opiniones ni más derroche argumentos. Ya todo está dicho.
Contemplo lo que fui, lo que soy. El abismo nos consume, hay tanto y tan poco. Algo me dice que ya no es tan importante lo que piense, ya no es necesario. La memoria es algo difuso, existió pero ya no es y con eso es suficiente.
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