jueves, 16 de octubre de 2025

sueter

Elegimos todos los días quién queremos ser, nos miramos al espejo y analizamos el ambiente. Hoy me pondré un suéter porque hace frío; las elecciones comienzan apenas despierto. Si bien fue esa elección, me acompañará todo el día. Podré quitarme el suéter si hace calor, quizás si puedo leer el cambio y traer algo más ligero debajo. Si no, tendré calor todo el día. Anoche, mientras dormía a mi hija, le sugerí que tuviera una mañana tranquila. Le pedí que, si de todos modos había que hacer las cosas, intentáramos hacerlas de la mejor manera posible, que la buena actitud acompañara nuestro comienzo. Funcionó. Algunas veces hay que programar a la mente para tomar mejor las cosas y así tomar mejores decisiones. Eso me lleva a los laberínticos caminos que he tomado a lo largo de mi vida; estoy hecha de todas las opciones que elegí y todas las oportunidades que dejé ir. Puede ser que sea evidente nuestro buen tino casi de inmediato, pero otras veces la vida tarda en darnos la razón o en dejarnos ver el error. Todo pasa, y quizás si no prestamos atención, dejamos ir un tiro de gracia. Miro hacia arriba, hacia abajo, detrás. Soy lo que soy, lo que construí y lo que demolí, lo que me sacudío y lo que me abracé. Tengo el control de si me pongo suéter o no; lo que pase más allá de eso es solo aceptación.

martes, 7 de octubre de 2025

todavia soy yo

Cuantas versiones de mi misma existen, casi no puedo contarlas, me desconosco y me sonrojo al mirarme. He muerto tantas veces que me parece ridiculo llorar cada vez que me doy cuenta. Incostante, sordo, raro, caotico. Me muestro ante el mundo aparentemente normal. Detras de mi muerte? vida y locura. Me inquieta normalizarlo, deberia hablarlo? no lo se. Se desaparecen las lineas, se aclaran las ideas y corro. La realidad se me muestra facil, lo que antes era un lio ahora no parece tanto. hay cosas que me desestabilizan, quiza, otras solo me causan risa. Estoy en descontrol, subo y bajo, no me juzgo tanto. Desisto, persisto y a veces solo me quedo quieta. Recuerdo pero la nostalgia abandono el barco, ahora solo navego en aguas turbias, imagenes deformes se me aparecen en suenos y controlo la marea. A donde desaparece uno mismo y aparece el otro, que es lo que buscan mis ojos, a donde miro sin mirar siquiera a la imagen que se me refleja, que se aprece que no existe mas. Palabras, palabras palabras, se tuerce todo y parece simple.